Os confieso que llevo una temporada baja de moral. Esto de ser «emprendedor» está muy de moda, pero, sinceramente, es durísimo. Te llenan la cabeza de frases motivadoras, de sueños, del «si quieres, puedes» y la realidad es que no haces más que pagar, pagar y pagar… y luchar para cobrar. Pero el otro día estuve haciendo una sesión de fotos con Sara, de Shalot (en breve la veréis en la web: mientras os recomiendo que no quitéis ojo de sus diseños), y me ayudó a cargar pilas proponiendo la mejor manera de salir adelante: ayudarnos entre los pequeños.
Read more …