Aplazar la boda. Ese es el gran ‘fantasma’ al que se enfrentan muchas parejas que tenían previsto casarse en 2020.

A finales de marzo unas 17.000 parejas (según datos que arroja un reportaje de laSexta de esa fecha) habían tenido que aplazar su enlace debido al estado de alarma. La cifra asciende a casi 60.000 hasta junio según la Asociación de Profesionales de Boda de España (APBE). Todas aquellas personas que tenían su fecha de boda durante las semanas que hemos vivido en confinamiento han tenido que renunciar a una celebración nupcial como habitualmente concebimos una boda. Claro que no han faltado quienes se han dado el «sí, quiero» durante el estado de alarma, con estrictas medidas de seguridad y en una ceremonia sin fiesta ni invitados. Fue el caso de esta pareja de Colmenar Viejo cuya boda civil, además, transmitió en directo Telemadrid.

A partir de la fase 2 ha crecido el número de parejas que no han querido renunciar a su fecha de boda, a pesar de tener que sacrificar celebraciones por todo lo alto. Es el caso, por ejemplo, de esta pareja y esta otra, ambas en Sevilla.

Y aunque en fase 3 y en la «nueva normalidad» aún se flexibilizan más las restricciones, muchas parejas siguen teniendo dudas sobre si mantener su fecha de boda en 2020 o aplazarla a 2021.

Por ello esta semana hemos charlado con Begoña, wedding planner y fundadora de Love at Forty, sobre qué pasos seguir tanto si decides seguir adelante como si optas por aplazar.

Aplazar la boda o seguir adelante: claves para decidir

Antes de nada, una declaración de intenciones: la decisión de seguir adelante con la fecha prevista o aplazar la boda es algo estrictamente personal y tanto en Pepa Málaga Fotografía como en Love at Forty sólo hemos querido dar claves para ayudar a las parejas tanto si mantienen sus planes como si apuestan por cambiarlos.

Y, por otro lado, hay que tener en cuenta que la legislación y los protocolos sanitarios cambian constantemente según la evolución de la crisis epidemiológica. Por ejemplo, una vez que acabe el estado de alarma y las Comunidades Autónomas recuperen sus competencias cabe esperar que haya normativas específicas para cada región que influyan en las celebraciones de eventos privados, como es el caso de las bodas.

Así, en este sentido, la primera recomendación es consultar en profundidad la legislación en vigor para la fecha de la boda y tener en cuenta que puede haber modificaciones a medida que avancen las semanas.

Cuando escribimos estas líneas (16 de junio de 2020) lo que SÍ está claro es que, hasta que la crisis sanitaria acabe (o sea, hasta que haya terapia o vacuna, como especificó el ministro de Sanidad, Salvador Illa), es OBLIGATORIO el uso de mascarillas siempre que no se pueda guardar la distancia de seguridad de 1,5 metros, como se indica en el Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

Esto significa que si te casas durante la crisis sanitaria tendrás como invitada ineludible la mascarilla. Y supone cambios en la idea que tenemos de boda. Como explica Begoña, wedding planner en Love at Forty, «una boda es el evento social en el que los abrazos y las muestras de cariño son primordiales… y eso va a ser difícil. No obstante la clave será ir viendo poco a poco qué pasa en las primeras bodas que se celebren para ir adaptándonos».

Foto y video de boda Pepa Malaga Fotografia

A priori habrá que esperar para saber qué protocolos de seguridad establece cada Comunidad Autónoma cuando acabe el estado de alarma, pero momentos como el cóctel o la fiesta no están seguros. De hecho, en fase 3 no se permite hacer cóctel de bienvenida (como lo conocemos, es decir, de pie, con camareros pasando bandejas: sólo se permite el servicio en mesa con platos individualizados) ni discoteca y hay limitaciones de aforo: 75 % en el caso de las ceremonias (con un máximo de 75 personas en interior y 150 en exterior) y, en los banquetes, 75 % del aforo en comidas o cenas al aire libre y 50 % en interiores, con una separación mínima de 2 metros entre las mesas.

Dudas sobre las bodas en fase 3 y «nueva normalidad»

La incertidumbre es lo único cierto. Y no es un juego de palabras. A la hora de decidir si celebrar o no una boda en la «nueva normalidad» surgen muchas dudas, como:

  • ¿Deben llevar mascarillas todos los ocupantes de los coches que llevan a las parejas a la ceremonia o al banquete? ¿Incluidos los novios?
  • ¿Se puede felicitar a los novios con un beso o un abrazo?
  • ¿Cómo hacer las fotos de grupo? ¿Deben estar las personas separadas 1,5 metros entre ellas? ¿Ponerse mascarilla para la foto? ¿Ambas cosas?
  • ¿Qué pasa si se declara un caso positivo por COVID-19 en la boda? ¿Todos los invitados y profesionales, además de los novios, deben guardar cuarentena?
  • ¿Podrán viajar los novios para disfrutar de su luna de miel fuera de España?
  • ¿Quién es responsable de posibles incumplimientos del decreto (por ejemplo, no llevar mascarillas) entre los invitados? ¿Cada persona en particular? ¿Los novios como ‘promotores’ del evento?

Las respuestas no están claras. No existe legislación clara ni, por supuesto, jurisprudencia. Pero en Love at Forty no descartan «que los novios se puedan plantear contratar el servicio extra de una empresa que garantice que se cumplen los protocolos de higiene y sanidad».

¿Qué hago si decido aplazar mi boda?

Para aquellas parejas que decidan aplazar la boda, la primera recomendación es revisar los contratos firmados con todos y cada uno de los proveedores, para saber cuáles son las condiciones en caso de aplazamiento (si existen penalizaciones económicas, por ejemplo). «A partir de ahí habría que recomponer todo el puzle con la iglesia, el ayuntamiento, el juzgado o el notario, el catering, el fotógrafo… y dejar por escrito todas las nuevas condiciones –explica Begoña–. El problema puede llegar en el caso de que no encajen las agendas de los proveedores o si hay que gestionar la cancelación del servicio».

En estos casos la ayuda de un equipo de wedding planners es muy útil para las parejas: «Hay una parte emocional que muchas veces impide a las parejas ser objetivas: una empresa de organización profesional puede resolver con más eficiencia todas las particularidades que vayan surgiendo con cada proveedor, de una manera sencilla para las parejas y justa para los profesionales». En el caso de Love at Forty, además del servicio integral de organización de bodas, ofrece a las parejas un servicio específico para aplazamientos y cancelaciones.

En este post de Love at Forty podéis consultar algunos otros consejos útiles si decidís aplazar vuestra boda.

Y aquí os dejamos la entrevista completa que mantuvimos:

 

Muchas gracias, Begoña, por ayudarnos a poner sobre la mesa algunas de las posibilidades que se abren cuando nos planteamos si aplazar la boda o no. Aunque está claro que sólo el tiempo nos permitirá ver con más claridad la situación, anticiparse a los distintos panoramas puede ser clave para ganar en tranquilidad.

 

Actualización: entrevista a Víctor Martí (El Marco Rojo) en COPE

En este enlace podéis escuchar (en torno al minuto 14) la entrevista a Víctor Martí (El Marco Rojo) sobre cómo está afectando la «nueva normalidad» a las bodas. Claridad en estado puro.