Hacer fotos de boda en Ibiza es una de esas cosas que, cuando sólo has pisado las Baleares para ir a Mallorca en el viaje de fin de curso de 8º de EGB y lo más hippy que has llevado son trencitas hechas por tus amigas en la piscina, pues oye, que no te imaginas viviéndolo. Pero a veces la vida son las sorpresas que te salen al encuentro por el camino. Y María y Pablo han sido una de esas sorpresotas que hacen la vida mucho más amable.

Luz, color y naturalidad: claves de esta boda en Ibiza

Hace ahora un año que recibimos el correo de María. Nos decía que habían mirado nuestro trabajo –recomendación previa de mi querida Alba– y que precisamente lo que querían eran fotos naturales y espontáneas. Palabras textuales de María: «La luz, el color, el enfoque… nos encanta que no haya apenas posados».

Así que, como el 21 de septiembre les esperaba en la agenda, les enviamos presupuesto… y en menos de una semana estábamos soñando con nuestra primera boda en Ibiza. Yeahhhhhh!!!

El estilazo de una pareja impresionante. La luz del Mediterráneo. La fiesta frente al mar. El atardecer en un barco. ¡Te aseguro que no hemos vivido nada igual!

Por eso hoy hemos querido recordar esta boda en Ibiza directamente contada por la novia, por María.

Foto y video de boda Pepa Malaga Fotografia

–Tanto Pablo como tú vivís en Madrid. ¿Cómo surgió la idea de casaros en Ibiza?
–Sí, aunque Pablo y yo seamos de Madrid, Ibiza ha sido un sitio muy especial para los dos. Por un lado, Pablo tiene su familia paterna allí y ha sido su lugar de vacaciones, aventuras y refugio. De hecho, al principio de ser novios, él vivía allí. Además, fue el primer viaje que hicimos juntos y durante siete años estuvimos redescubriendo la isla. Teníamos unos recuerdos geniales, con amigos, con familia… de hecho, fue donde me pidió matrimonio. En cuanto podemos, nos escapamos, ya sea verano o invierno. La verdad es que a los que nos conocen les sorprendió muy poco la decisión, es más, daban por hecho que sería allí.

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

Los retos de organizar una boda en Ibiza

–¿Cuáles fueron los grandes retos a la hora de organizar una boda en la distancia?
–Todos. No hubo ni una sola cosa que no fuera un reto. Para empezar, en Ibiza por lo general no se casa mucha gente de «la península». O se casan los payeses o se casan los extranjeros (alemanes, italianos, ingleses…), así que la oferta es bastante limitada y ‘cara’, dentro de lo que cabe. Algunas amigas que se han casado en Madrid han podido elegir entre miles de proveedores, allí era complicado porque no tenía ninguna referencia con la que poder guiarme. Había que estar permanentemente tomando la gran decisión: lo contratamos en la isla o lo llevamos de Madrid.
Los tiempos también fueron un poco complicados al principio. Debe ser que vivir y trabajar en Madrid al final pasa factura y vamos demasiado rápido, o que allí te posee el ritmo isleño. Sea por uno por otro, al principio me costó entender que los presupuestos pueden tardar semanas (meses) en llegar y que si no estás de acuerdo con el proveedor, no le vas a hacer cambiar de idea. Pero poco a poco fui relativizando y haciéndome a la idea. Gracias a Dios, Alfredo, desde Ses Roques, el lugar de celebración, nos lo puso todo extremadamente sencillo, así que era un chute de energía hablar con él porque siempre fueron todo soluciones y facilidades. Todo lo que al principio parecía que iba a ser imposible acabó siendo mucho más sencillo de lo que imaginaba.

–Boda en Ibiza, pero no ibicenca ni mucho menos adlib. ¿Te costó transmitir esa idea a los proveedores?
–Teníamos clarísimo que no queríamos una boda de blanco descalzos. Nos parecía una idea súper chula para una fiesta, como fue la preboda, pero no era la idea que teníamos para nuestra boda. Como te decía, la gran mayoría de bodas que se celebran allí son bodas de extranjeros que precisamente buscan eso, blanco, arena, bouquets de rosas… Costó, claro que costó, pero fue algo que nos obsesionó un poco y en lo que hicimos hincapié constantemente. De hecho, a los proveedores les entusiasmó, supongo que porque era algo distinto a lo que estaban acostumbrados. Al final salió genial, todo fue color, que me encantó… desde las flores de mi ramo hasta los vestidos y las pamelas de nuestras amigas, ¡que estaban guapísimas!

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

Vestido de Valenzuela y joyas de familia

–Elegiste a Valenzuela para tu vestido. ¿Lo tuviste claro siempre? ¿Cómo fue creándose el diseño?
–La verdad es que tenía más o menos una idea general de lo que quería, pero me apetecía mucho dejarme llevar. Fui a un par de sitios antes, pero tenía referencias de ella por amigas mías que habían sido bastante rompedoras. La conexión con Cristina fue inmediata, bueno, y con su equipo, súper cariñosas y siempre con una sonrisa. Ella es buenísima, sabe leerte perfectamente y leer tu estilo. Para mí era importantísimo que el diseño encajara tanto en Ibiza como con la mantilla que llevé como velo, así que partiendo de esas dos ideas, que de primeras pueden parecer contrarias, Cristina empezó su magia. En cuanto hizo el boceto tenía claro que me quedaba con ella, y no me arrepiento para nada. Creo que fue un vestido original y muy de mi estilo, sacó de mi cabeza la idea que tenía. No tenía claro si quería uno o dos, si desmontable o si de tirantes, con encajes o sin ellos… cuando sacó el encaje que había conseguido en un mercadillo de antigüedades francés, tuve claro que iba en mi vestido. Y ahí estuvo, en una impresionante chaqueta/blusa que además tiene unas mangas impresionantes… ¡¡Es que sigo igual de emocionada que cuando lo vi!! Durante todo el proceso tuve la sensación de que a ella le hacía la misma ilusión que a mí, y eso es maravilloso, porque tienen un montón de novias y todas con las que he hablado han sentido lo mismo. Eso las hace especiales y ayuda a marcar la diferencia.

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

–Algo que me parece que da mucha personalidad a las bodas es la presencia de objetos familiares, que cuentan una historia más allá de los propios novios. En tu caso, llevabas tres piezas familiares (mantilla, rosario y sortija). ¿Qué significan para ti?
–Fue una forma de tener un poco más cerca a mis abuelas. Me dio mucha pena que no pudieran venir, tengo una relación muy estrecha con ambas y para mí las dos son grandes referentes, como mujeres y como personas.
En el caso de la mantilla, fue un regalo de mi abuela paterna a mi madre en su boda. Tengo raíces granadinas y la mantilla es una tradición que se ha cumplido en la mayoría de las bodas de mi familia; mi abuela de madrina siempre (o casi siempre) la ha llevado y me parece una tradición muy bonita. En este caso, la llevó mi madre, y he visto esas fotos desde pequeña; siempre he tenido claro que yo también quería llevarla. Así mi abuela Mariquilla también estaba conmigo.
La sortija y el rosario son de mi familia materna. La sortija en concreto, de mi abuela Marinchi, viene heredada de familia. Siempre me ha maravillado, y creo que no había mejor ocasión. El rosario también es de su familia, lo llevaron mi madre, mi abuela, mis tías… es muy simbólico porque soy católica y para mí tiene mucho valor casarme ante Dios. Por eso el rosario unía mi tradición y mis creencias.

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

–La fiesta de vuestra boda comenzó en un barco, invitando a vuestros invitados a ver la puesta de sol desde el mar. ¿Cómo vivisteis ese momento?
–El barco fue una manera de agradecer a todos los invitados el esfuerzo que hicieron al trasladarse hasta Ibiza para estar con nosotros. En realidad nos convencieron nuestros padres, les pareció una idea genial para ver el atardecer. Cuando Alfredo nos dijo que podíamos y que tenía un barco donde cupiéramos todos, nos llevamos una alegría. Y, aunque la idea era ver el atardecer y las nubes nos lo impidieron, creo que fue el punto de inflexión perfecto para que los invitados tuvieran una experiencia distinta y recargaran pilas. Fue sorpresa para todos, por eso las reacciones cuando terminamos de comer y dimos la noticia fueron geniales. Muchos pensaban que estábamos de broma. Desde luego para nosotros fue uno de los mejores momentos de la boda, de los más divertidos.

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

«El mimo y la manera de tratarnos nos convencieron de elegir a Pepa Málaga»

–¿Cómo conocisteis a Pepa Málaga? ¿Qué fue lo que os hizo decidiros por nosotros?
–Pepa Málaga apareció en el mejor momento que podría haber aparecido. Estábamos en la ‘recta final’ justo antes de verano, todo el mundo nos decía que si no cerrábamos todo antes de verano no podríamos tener nada. Y claro, nos habíamos relajado. En una de esas semanas de agobio, miles de correos cruzados, miles de explicaciones y presupuestos, mi amiga Alba nos echó el mejor salvavidas. Y claro, por algo ha sido mi testigo. Nos presentó a Noelia, y aunque con Luis ya nos bastaba como carta de presentación, sus fotos nos encantaron. Cuando todos te ofrecen lo mismo y te abruman con tiempos, la cercanía y la paz que nos transmitió Noelia marcó la diferencia. El mimo, pero sobre todo la manera de tratarnos, fue definitivo.

–¿Cuál es vuestra foto favorita de la boda?
–¡¡Qué difícil!! No podemos elegir una, cada una representa la sensación que íbamos teniendo. Sin duda, una de mis preferidas es en el baile con Pablo… fue un momento muy emocionante y esa foto plasma un momento especial… Las mías con mis padres me encantan, las fotos de Pablo con sus testigos, los primeros planos de mi vestido, o las fotos de nuestros pajes… todas son especiales. Recuerdo que en la primera reunión que tuvimos con Noelia y Hugo, mi preocupación era que lloviera y las fotos quedaran oscuras o tristes. Noelia me tranquilizó un montón diciéndome que si hay un poco de nubes, las fotos salen todavía más bonitas porque así frena un poco la luz del sol. Y así fue, estaba nublado, pero no he conseguido verlo en ninguna foto, ¡la luz es espectacular en todas!

«El vídeo es estupendo para que no se te olvide nada»

–Confiesa: ¿cuántas veces habéis visto el vídeo? ¿Qué es lo que más os ha emocionado del vídeo de boda?
–Imagínate… ¡no sería capaz de contarlas! Y menos con esta cuarentena, es de las pocas cosas que suben el ánimo. Además, cada vez que lo vemos nos fijamos en cosas diferentes, en gente que aparece, gestos, detalles… a veces nos morimos de vergüenza y otras nos reímos a carcajadas recordando momentos. La verdad, es un acierto poder revivir una y otra y vez aquellos días. La línea cronológica nos encanta y el hecho de que estuvierais también con nosotros en la preboda no pudo ser más acertado. Tener recuerdos tan vivos de todos esos días es estupendo para que no se te olvide nada… ese día estás con tanto nervios que hay que cosas que se te escapan. Nosotros nos lo pasamos de muerte, pensábamos que los invitados también, ¡pero ver cómo bailan y cómo sonríe todo el mundo lo confirma!

–¿Ha habido alguna anécdota con nuestro equipo que se os haga sonreír cuando la recordáis?
–¡Miles de momentos! ¡Sois tan divertidos! Tanto Hugo como Noelia han sido como amigos en todo el proceso, así que ha sido mucho más fácil porque a nosotros nos daba un poquito de vértigo eso de estar tan tan tan en el centro de todo. Sin duda me quedo con el primer día en Brihuega: llegamos al idílico campo de lavanda que Noelia había conseguido para nuestra preboda, y así ‘acostumbrarnos’ a hacernos fotos. Fue muy divertido, el olor a armario, la caminata para arriba y para abajo, el sombrero, las caras de «no-sé-qué-hacer»… fue un día que afrontábamos con un poco de miedo, y que al final fue genial.

María y Pablo. Teaser. from Pepa Málaga Videografía on Vimeo.

Vosotros lo hicisteis todo genial, María. Las personas somos energía y eso se transmite en las fotos. Y en vuestra boda… ¡teníais energía mágica para mover el mundo!

Gracias, desde el alma, por cuidarnos y mirarnos con tanto cariño. Vosotros, vuestros padres, vuestras familias y amigos… ¿no os podéis volver a casar?

P. D.: Pablo, llévanos volando de nuevo a ese día, anda… ¡que para eso eres piloto!

Boda en Ibiza Pepa Malaga Fotografia

Créditos

María eligió un diseño de Valenzuela, alpargatas de Castañer, peineta de Suma Cruz y ramo de Clivia Events.

Pablo vestía chaqué de Naipe Majadahonda, con reloj de Hamilton y gemelos familiares.

La ceremonia se ofició en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen en Es Cubells.

El banquete y la fiesta se celebraron en el restaurante Ses Roques, en Cala Conta.

Ana Casilda fue nuestra segunda fotógrafa.

Os dejamos con un minirresumen fotográfico de la boda. Mini, muy mini. Porque, si por nosotros fuera, pondríamos las casi 2.000 fotos del reportaje. Pero, claro, no es plan de petar el servidor 😛

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